Archive for 24 agosto 2010

Vitaminas para tu piel

24 agosto, 2010

Las vitaminas son parte esencial de la salud y bienestar del cuerpo, por lo que actualmente tienen un rol primordial en la creación de productos cosméticos para el cuidado de la piel. Las vitaminas proporcionan a la piel antioxidantes para contrarrestar los efectos de la contaminación ambiental, el sol y el envejecimiento, logrando que permanezca joven por más tiempo. Por ello te recomendamos fijarte bien en la composición de las cremas que pienses adquirir, teniendo en cuenta, por ejemplo, que las vitaminas A, C y E, cuando actúan juntas potencian además su efecto antioxidante individual.

Las vitaminas incluidas en los cosméticos pueden ser de origen vegetal, animal o sintéticas. Estas últimas poseen idénticas propiedades y estructura química que las naturales, pero están diseñadas en forma que sean fácilmente absorbidas por nuestro organismo y a una mayor concentración que en su origen natural.

Las nuevas tecnologías han permitido encapsular las vitaminas en diminutas esferas, de manera que se van liberando de forma gradual con el fin de proporcionar una protección continua. Conozcamos cuáles son las cinco vitaminas estrella, para el cuidado de nuestra piel:

•Vitamina A: puedes encontrarla en la descripción de los ingredientes de tus cremas con el nombre de “retinol“. Estimula las células cutáneas y es una excelente restauradora de tejidos.

•Vitamina C: indispensable en la síntesis de colágeno, es la proteína esencial en la función de firmeza de la piel. Al ser un gran antioxidante, refuerza la acción de barrera protectora de la piel. Además proporciona luminosidad y un tono saludable.

•Vitamina D: cumple un papel fundamental en el retraso del envejecimiento cutáneo, ya que estimula la renovación celular. También tiene efecto antiinflamatorio y protege ante los efectos del sol. Esta completa vitamina, además regula la producción de sebo.

•Vitamina E: se conoce también con el nombre de “tocoferol”. Es la vitamina antienvejecimiento por excelencia, porque actúa como antioxidante protegiendo la piel de los radicales libres. Aumenta el flujo sanguíneo, mejorando la elasticidad de la piel, a la vez que la hidrata y protege de la radiación solar.

•Vitamina K: ideal para el contorno de ojos, porque atenúa bolsas y ojeras, gracias a su amplia acción protectora y fortalecedora de las paredes capilares.

Fuente: Revista Clara, Abril 2010.

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¿Cómo saber si mi crema ya caducó o no?

13 agosto, 2010

Esta es una situación que nos pasa a todas, a veces compramos productos cosméticos para nuestra rutina de belleza y los olvidamos por allí dentro de nuestras bolsas o cosmetiqueras, pasa el tiempo y cuando queremos volver a utilizarlos no sabemos si todavía sirven o no. Una amiga, poco constante con sus rutinas de belleza alguna vez nos dijo que siempre acaba tirando sus tarros y tubos porque nunca se acuerda cuándo empezó a usarlos.

Es muy importante conocer el tiempo que duran nuestros cosméticos después de abiertos, pues aunque la crema pueda tener buen aspecto y oler bien, puede que ya no sirva para lo que fue formulada en el mejor de los casos o incluso puede llegar a causar una reacción alérgica en tu piel.

La forma de saber si todavía sirve es consultando en la etiqueta la pequeña imagen de un frasco que indica el número de meses que puede usarse después de abierta, pero la pregunta es: ¿Hace cuántos meses la abrí? Pues nada más fácil que anotar la fecha.

Con un plumón permanente anota la fecha con día/mes/año en el momento en que la abras y empieces a utilizarla. El envase queda marcado con este pequeño ícono que te indica los meses que puedes aplicartela sin riesgo alguno, de hecho también es muy útil para saber cuánto tiempo tardas en terminarte los productos. A veces olvidamos ese suero hidratante o ese delicioso gloss en una maleta que no usas mucho y sería un desperdicio tirarlo sólo porque no sabes cuanto tiempo tiene.

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Poros: Lo básico

4 agosto, 2010

Todo mundo los tiene, y a pesar de que son una condición natural de nuestra piel – funcionan como apertura de nuestras glándulas sebáceas – los poros excesivamente abiertos son un problema muy común que afecta a hombres y mujeres de todas las edades.

Si tus poros son pequeños es muy probable que no te molesten, pero si tus poros son grandes es muy probable que constantemente sufras de comedones e impurezas en tu rostro. El tamaño de los poros está determinado principalmente por nuestros genes (Las personas con piel seca tienden a gozar de poros más finos que las personas con piel grasa o mixta, pero no siempre), sin embargo el cuidado que le demos a nuestra piel tiene gran influencia; el sol y los procesos de envejecimiento pueden afectar considerablemente, pues ambos factores contribuyen a la pérdida de elasticidad en la piel.

Te preguntarás: ¿Cuál es el problema con los poros? Además de evitar que tu piel se vea lisa y uniforme, la verdadera molestia con los poros dilatados es que tienden a acumular más fácilmente suciedad, células muertas y bacterias en tu piel; entre más bloqueados se encuentren tus poros, más se dilatarán.  La realidad es que una vez dilatados los poros nunca se cierran definitivamente, pero es posible afinarlos para hacerlos menos visibles y lograr que nuestra piel se vea más uniforme.

Limpieza: Tu primera línea de defensa es mantener tu piel limpia. Opta por productos apropiados para tu tipo de piel específicos para afinar los poros, los cuales ayudan a deshacernos de las células muertas y evitar que se acumule la suciedad.

Faciales: Los tratamientos profesionales normalmente incluyen una limpieza profunda, así como exfoliación, vapor, extracción de impurezas, mascarilla e hidratación profunda con un rico masaje. Las clínicas especializadas cuentan con terapeutas profesionales y lo último en tecnología para el cuidado de la piel, por lo que asistir a un tratamiento regularmente puede ser una buena inversión para que tu piel se conserve sana y bonita. Uno de los principales beneficios es que los especialistas pueden hacerte recomendaciones específicas para tus necesidades y darte algunos tips para que obtengas el mejor provecho de los tratamientos y productos.

Mascarillas: Si tu piel es normal/mixta, una mascarilla de arcilla o una mascarilla de enzimática de frutas puede ser muy útil para descongestionar tus poros. Las mascarillas hidratantes o desensibilizantes son una mejor opción si tienes piel seca o con tendencia a las irritaciones. Puedes conseguir las mascarillas adecuadas en algunas tiendas departamentales, o incluso crear tu propia combinación con algunos ingredientes disponibles en casa.

Exfoliación: Utiliza un exfoliante suave para eliminar las células muertas una vez por semana. Asegúrate de realizar los movimientos suavemente y no exfoliarte en exceso para evitar que tu piel se adelgace o sensibilice. Evita el contorno de tus ojos, pues la piel es mucho más delgada en esta zona.

Microdermoabrasión: Se trata de un procedimiento profesional en donde se realiza un “pulido de piel” por medio de cristales o cabezales con punta de diamante para limpiar tu piel a profundidad con efecto inmediato. El tratamiento es completamente indoloro y es una de las formas más efectivas para descongestionar los poros; se encuentra disponible en consultorios dermatológicos y clínicas para el cuidado de la piel. Puedes optar por tratamientos caseros muy similares, pero sus resultados no son tan efectivos.

Ácidos y Peelings: Los exfoliantes químicos se basan en ingredientes como el ácido salicílico, ácido glicólico o los alfa y beta hidroxiácidos presentes en tratamientos enzimáticos de algunas frutas como la papaya y la piña. Estos activos ayudan a disolver el exceso de aceite, la suciedad y bacterias acumuladas. Al igual que la microdermoabrasión existen productos para uso en casa.

Como nota final: Sin importar tu tipo de piel, es muy importante que sigas una rutina de limpieza diaria para prevenir problemas futuros. Además, las características y necesidades de tu piel pueden cambiar con la edad o como resultado de los cambios ambientales, la genética, nutrición o tu estado de salud. Si tienes dudas sobre el cuidado de tu piel consulta a tu dermatólogo.

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